1. Optimiza tu tarifa antes que nada
El primer ahorro siempre está en la tarifa, no en cambiar costumbres. Reducir el precio del kWh y ajustar la potencia ahorra entre un 15% y un 35% de la factura sin cambiar nada en tu día a día. Te ayudo a hacerlo gratis: pide tu análisis aquí.
2. Ajusta la potencia contratada
El 70% de los hogares paga por kW que no usa. Si tu factura tiene un término de potencia muy alto y nunca te saltan los plomos, casi seguro puedes bajarla. Calcula la potencia que necesitas → o lee cómo bajar la potencia contratada paso a paso →
3. Aprovecha la discriminación horaria
Si tienes 2.0TD (la mayoría), tu kWh es 50% más barato en franja valle (00:00-08:00 y fines de semana enteros). Mover lavadora, lavavajillas y secadora a esas horas puede ahorrar 15-25%. Tramos y cómo aprovecharlos →
4. Identifica tus electrodomésticos consumidores
No todos consumen igual. Frigorífico, congelador, calefacción eléctrica, aire acondicionado y termo eléctrico suelen ser el 70% de tu factura. Lista actualizada →
5. Considera el autoconsumo solar
Si tienes vivienda propia con cubierta o terraza, una instalación solar amortiza en 5-8 años y reduce tu factura un 50-90%. Hay ayudas y subvenciones en Catalunya que cubren parte de la inversión. Lee la guía completa →