Cómo funciona cada tarifa
Tarifa fija
El precio del kWh está fijado en el contrato y no varía durante su vigencia (típicamente 12-24 meses). Pagarás lo mismo el día que el mercado dispare como cuando se hunda. Ventaja: predecibilidad. Inconveniente: te pierdes los momentos buenos del mercado mayorista.
Tarifa indexada
El precio del kWh se calcula a partir del precio mayorista (OMIE) hora a hora. Si consumes en horas baratas (madrugada, fines de semana), pagas mucho menos. Si consumes en horas punta cuando el mercado está caro, pagas más. Ventaja: aprovecha mercados estables o a la baja. Inconveniente: requiere disciplina horaria y sangra cuando hay picos puntuales.
¿Cuál es mejor?
No hay respuesta universal. Depende de:
- Tu consumo: si es alto y constante, la fija da paz. Si es flexible y puedes moverlo, la indexada gana.
- Tu tolerancia al riesgo: la indexada puede ser muy barata o puntualmente cara. La fija es siempre la misma.
- El momento del mercado: en escenarios de bajada estable la indexada es claramente mejor; en escenarios de incertidumbre/subida, la fija protege.
- Tu tipo de consumidor: empresas con horarios fijos suelen preferir fija para presupuestar; particulares con costumbres flexibles suelen ahorrar con indexada.
Preguntas frecuentes sobre tarifa fija o indexada
¿Qué es mejor, tarifa fija o indexada?
No hay respuesta universal. La tarifa fija da precio estable y predecible (ideal si consumes mucho y de forma constante o no quieres depender del mercado). La indexada suele salir más barata en mercados estables o a la baja y premia a quien puede mover consumo a horas baratas.
¿Cuándo conviene la tarifa indexada?
Cuando puedes desplazar consumo a las horas más baratas (madrugada, fines de semana) y toleras que el precio fluctúe. En escenarios de precios estables o bajistas suele ser la opción más económica.
¿La tarifa fija es más cara?
Normalmente la fija incluye una pequeña prima por la seguridad de precio estable, así que en mercados tranquilos puede salir algo más cara que la indexada. A cambio te protege de las subidas y te permite presupuestar.