Las estufas y calefactores eléctricos (halógenos, cerámicos, de cuarzo, radiadores de aceite y convectores) son baratos de comprar pero caros de usar: casi todos tiran de 1.000 a 2.000 W, así que tenerlos encendidos unas horas al día puede sumar entre 30 € y 120 € al mes en invierno. Todos calientan con resistencia, así que el consumo lo marca su potencia (W) y las horas, no el tipo. Aquí tienes cuánto gasta cada uno y cómo usarlos sin que la factura se dispare.
¿Cuál gasta menos: halógeno, cerámico, cuarzo o aceite?
Aquí está la trampa: todos consumen lo mismo a igual potencia y horas, porque todos son resistivos (100 % de rendimiento). Lo que cambia es cómo reparten el calor:
- Halógeno / cuarzo: calor instantáneo y dirigido (te calientan a ti, no la sala). Bien para un rato puntual; mal para mantener una estancia.
- Cerámico / convector con ventilador: calientan el aire rápido. Útiles para subir la temperatura de un baño o un cuarto pequeño.
- Radiador de aceite: tarda más en calentar pero mantiene la inercia y reparte mejor. El más cómodo para una habitación durante horas.
Conclusión: elige el tipo por confort, no esperando "ahorro": el que menos gasta es el que usas menos horas y a menos potencia.
Cuándo SÍ compensa una estufa eléctrica
Una estufa puntual puede salir más barata que encender toda la calefacción central para calentar una sola habitación un rato. La estufa eléctrica gana cuando:
- Necesitas calor en una sola estancia y poco tiempo (un baño por la mañana, el despacho un par de horas).
- No quieres arrancar el sistema central para toda la casa.
Para calentar toda la vivienda muchas horas, sale carísima: ahí gana la calefacción bien dimensionada y, sobre todo, la aerotermia.
Cómo usarlas sin disparar la factura
- Termostato y temporizador. Casi todas tienen termostato: úsalo para que no calienten de más. Un temporizador evita olvidos.
- Potencia justa. Muchas tienen 2-3 niveles (1.000 / 1.500 / 2.000 W). Usa el mínimo que te dé confort.
- Calienta solo donde estás y cierra la puerta de esa estancia.
- Aprovecha la franja valle con discriminación horaria cuando puedas.
- Cuidado con la potencia contratada: juntar dos calefactores de 2.000 W + otros aparatos puede hacer saltar los plomos. Revisa que tienes la potencia adecuada.
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Cero coste y sin permanencia. Si tras revisar la factura recomiendo un cambio de tarifa, la comisión la paga la comercializadora elegida —no tú—: el precio por kWh es exactamente el mismo que pagarías contratándola directamente.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto consume una estufa eléctrica al mes?
Un calefactor típico de 1.500 W consume unos 90 kWh al mes usándolo 2 h/día (18 €) y unos 270 kWh con 6 h/día (54 €). Uno de 2.000 W gasta un tercio más. El consumo depende de la potencia y las horas, no del tipo de estufa.
¿Qué estufa eléctrica gasta menos?
A igual potencia y horas, todas gastan lo mismo (son resistivas, 100 % de rendimiento). Lo que cambia es el confort: el halógeno calienta puntual y dirigido, el cerámico calienta el aire rápido y el radiador de aceite mantiene mejor el calor. La que "menos gasta" es la que usas menos tiempo y a menos potencia.
¿Es más barato una estufa eléctrica o la calefacción central?
Depende. Para calentar una sola habitación un rato, la estufa puntual puede salir más barata que arrancar toda la calefacción. Para calentar la vivienda muchas horas, la estufa eléctrica es de lo más caro que hay: ahí compensa una calefacción bien dimensionada o aerotermia.
¿Puede saltar la luz por usar calefactores?
Sí. Dos calefactores de 2.000 W ya son 4 kW, y sumados a otros aparatos pueden superar tu potencia contratada y hacer saltar el ICP. Si te pasa a menudo, revisa si necesitas más potencia… o si simplemente estás usando demasiados a la vez.
¿Conviene la discriminación horaria si uso estufas?
Ayuda si puedes concentrar parte del uso en la franja valle nocturna, donde el kWh cuesta la mitad. Para estufas de uso puntual en horas punta (mañana, tarde-noche) el margen es menor, pero ajustar bien la tarifa y la potencia siempre resta de la factura.