La calefacción eléctrica por resistencia (radiadores, emisores térmicos, acumuladores y convectores) es la forma más cómoda de calentar… y también la más cara: convierte 1 kWh de luz en 1 kWh de calor (rendimiento del 100 %, ni más ni menos). Calentar una vivienda media solo con radiadores eléctricos puede suponer entre 150 € y 400 € al mes en los meses fríos. La buena noticia: con tarifa adecuada, termostatos y, si compensa, dando el salto a la aerotermia, ese gasto se puede recortar a la mitad.

En esta guía tienes el consumo real por tipo de aparato, cuánto suma a la factura de invierno y las palancas para pagar menos sin pasar frío. Pensado para hogares, pisos de alquiler, segundas residencias y pequeños locales.

Por qué la calefacción eléctrica resistiva es tan cara

Todos los sistemas por resistencia (radiadores, convectores, emisores, acumuladores, suelo radiante eléctrico) tienen el mismo rendimiento: 100 %. Cada kWh que pagas se convierte en un kWh de calor. No hay magia ni "bajo consumo": un emisor de "bajo consumo" gasta exactamente lo mismo que un radiador de la misma potencia funcionando las mismas horas. Lo único que cambia es la inercia (cuánto calor sueltan después de apagarse) y el confort, no el consumo.

Por eso, frente a una aerotermia (que entrega 3-4 kWh de calor por cada kWh eléctrico), la calefacción resistiva gasta de 3 a 4 veces más para el mismo resultado.

Cuánto cambia según tu tarifa

La calefacción es un consumo grande y, en parte, desplazable. Cómo y cuándo la uses cambia mucho la factura:

  • Discriminación horaria. Con tarifa 2.0TD, el kWh en franja valle (00:00-08:00) cuesta la mitad. Si tienes acumuladores, cargan de madrugada y sueltan calor de día: ese consumo se paga a precio valle. Para radiadores normales, programarlos para precalentar antes de las 08:00 también ayuda.
  • Tarifa indexada. En invierno el mercado sube, así que la indexada conviene menos que en verano; valora una fija bien negociada o el bono social si tienes derecho.
  • Bono social eléctrico. Si cumples requisitos de renta, el bono social descuenta un 25-40 % y, en invierno, suma la ayuda térmica. Merece la pena comprobarlo.

Cómo bajar la factura de calefacción sin pasar frío

1. Termostato y programación por estancias

Calentar solo las habitaciones que se usan y a la hora que se usan es el mayor ahorro inmediato. Un termostato a 19-20 °C (en lugar de 22-23 °C) recorta el consumo notablemente: cada grado de menos son un 7-8 % menos de gasto.

2. Aprovecha la franja valle

Acumuladores cargando de noche, o radiadores programados para dar el golpe de calor en valle y mantener con termostato. Mismo confort, parte del consumo a mitad de precio.

3. Aislamiento y hábitos

Burletes en puertas y ventanas, bajar persianas al anochecer y cerrar habitaciones sin uso reducen las pérdidas. Es barato y se nota.

4. Da el salto a la aerotermia (si te quedas)

Si vives en la vivienda y vas a quedarte años, cambiar la calefacción resistiva por aerotermia divide el consumo de calefacción entre 3 o 4. La inversión se amortiza en pocos inviernos, sobre todo combinada con autoconsumo-solar-merece-la-pena-en-2026" class="internal-link">autoconsumo solar.

5. Ajusta la potencia contratada

La calefacción eléctrica dispara los picos de potencia. Asegúrate de tener la potencia justa: ni tan baja que salten los plomos al juntar varios aparatos, ni tan alta que pagues término fijo de más todo el año.

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Cero coste y sin permanencia. Si tras revisar la factura recomiendo un cambio de tarifa, la comisión la paga la comercializadora elegida —no tú—: el precio por kWh es exactamente el mismo que pagarías contratándola directamente.

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  3. Si tu tarifa actual ya es buena, te lo digo claro y no cambias nada.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto consume la calefacción eléctrica al mes?

Calentar una vivienda media (~90 m²) solo con radiadores o emisores eléctricos consume entre 700 y 1.800 kWh en un mes frío, lo que supone entre 150 € y 400 € según el aislamiento, las horas de uso y la temperatura. Con aerotermia, el mismo calor consume 3-4 veces menos.

¿Los emisores térmicos "de bajo consumo" gastan menos?

No. Todos los sistemas por resistencia tienen el 100 % de rendimiento: un emisor "de bajo consumo" gasta lo mismo que un radiador de igual potencia funcionando las mismas horas. Lo que cambia es la inercia y el confort, no los kWh. El "bajo consumo" es marketing.

¿Qué calefacción eléctrica es la más barata de usar?

La aerotermia (bomba de calor), que no es resistiva: entrega 3-4 kWh de calor por cada kWh eléctrico. Entre las resistivas, los acumuladores pueden salir más baratos si cargas en franja valle con discriminación horaria, pero ninguna se acerca a la eficiencia de la aerotermia.

¿Conviene la discriminación horaria si caliento con electricidad?

Sí, especialmente con acumuladores (cargan de madrugada a precio valle) o programando los radiadores para precalentar antes de las 08:00. La franja valle cuesta la mitad, así que desplazar parte del consumo de calefacción a la noche reduce la factura.

¿A qué temperatura conviene poner la calefacción?

Entre 19 y 21 °C en las zonas de estar y 16-18 °C en dormitorios. Cada grado por encima sube el consumo un 7-8 %, así que pasar de 23 °C a 20 °C puede recortar más de un 20 % la factura de calefacción sin perder confort real.

¿Me compensa cambiar a aerotermia?

Si vives en la vivienda y vas a quedarte varios años, casi siempre sí: divide el consumo de calefacción entre 3 o 4 y sirve también para el agua caliente y el frío en verano. La inversión se amortiza en pocos inviernos, y combinada con autoconsumo solar el ahorro es aún mayor. Para un alquiler o segunda residencia de poco uso, suele compensar más optimizar tarifa y hábitos.