1. Identifica todos los CUPS de la comunidad
Una comunidad típica tiene entre 1 y 4 CUPS distintos en zonas comunes: ascensor, alumbrado escaleras, garaje, bombas de agua, jardín. Cada uno tiene su propia factura y su propia tarifa. Pídeselos al administrador o búscalos en el cuarto eléctrico — el código empieza por ES.
2. Revisa potencia de cada elemento
El ascensor es el clásico: muchas comunidades tienen 6.9 kW o más cuando con 4.6 kW va de sobra. Igual con garaje y bombas. Bajar potencia es gratis y no hay que tocar nada — solo trámite con la distribuidora.
3. Aprovecha discriminación horaria nocturna
El ascensor y las bombas funcionan también de noche y madrugada (franja valle, donde el kWh es 50% más barato). Si la tarifa de la comunidad no diferencia franjas, estás pagando precio "punta" por consumo "valle". Cambio fácil y sin obras.
4. Saca del contrato los cargos fantasma
Mantenimientos opcionales, seguros, alquileres de equipos antiguos amortizados desde hace 15 años… Las facturas de comunidad llevan décadas con los mismos cargos. Hay que limpiarlas.
5. Informe listo para junta
Si decides que merece la pena cambiar, te entrego un informe específico que el administrador o el presidente puede llevar a junta para aprobar el cambio. Cifras claras, propuesta concreta, ahorro anual estimado en € — todo lo que necesitan los vecinos para votar a favor.
¿Y la instalación de placas solares en cubierta?
Para comunidades con cubierta plana viable, el autoconsumo compartido es muy interesante. Pero hay que aprobar en junta y gestionar el reparto entre vecinos. Guía de autoconsumo compartido →